LA PROMESA – Avance del episodio 7 – Lunes 10 de noviembre – LORENZO descubre el viaje de CURRO y ANGELAsus sospechas respecto a las cartas que llegan misteriosamente de Catalina. Su intuición le dice que algo no está bien, y no está dispuesto a que ningún riesgo pase desapercibido. Por eso, decide pedir a Curro que supervise de cerca todas las misivas que entran al palacio, con la instrucción de informarle de inmediato si alguna parece sospechosa. A Curro le resulta extraño este repentino celo, pero Jacobo lo tranquiliza asegurándole que solo busca proteger a la familia y evitar que se preocupen en exceso. Cada detalle importa, y el mayordomo sabe que en La Promesa, incluso los gestos más pequeños pueden esconder secretos de gran trascendencia. Mientras tanto, la zona de servicio sigue conmocionada por la noticia que sacudió a todos: Petra ha sido degradada a doncella. Una decisión que rompe con décadas de dedicación y lealtad al palacio, dejando a Petra humillada y desconsolada. La caída de la antigua ama de llaves es dolorosa no solo por la pérdida de su posición, sino por el desprecio implícito que este cambio conlleva. Samuel y Pía intentan consolarla y ofrecerle su apoyo, pero Petra, con un dejo de amargura, observa que sus compañeros no parecen lo suficientemente decididos como para luchar por devolverle su puesto. Para ella, la indiferencia pesa más que la degradación misma, y el sentimiento de injusticia se cierne como una sombra constante sobre su ánimo. La Promesa – Ángela rompe con Curro Simón y Candela, por su parte, han avanzado en la investigación sobre las recetas robadas de Lópe. Tras días de esfuerzo y observación, logran descubrir cómo se han estado publicando sin autorización, conectando finalmente los hilos del misterio. Manuel, por su parte, indaga más a fondo y averigua que el director del periódico había contactado con Madame Cocot a través de la estafeta de Villalquino. Sin embargo, López, conocedor de toda la situación, decide no actuar. Prefiere mantenerse al margen, evitando preocupaciones adicionales que solo podrían complicar más las cosas. Su decisión demuestra que, a veces, conocer la verdad no implica necesariamente tomar acción; hay circunstancias en las que el silencio se convierte en la medida más prudente. En otro rincón del palacio, Simona continúa sumida en su ilusión por la próxima boda de Toño. Conversa con Vera y Teresa sobre el vestido que ha adquirido, emocionada y soñadora. La conversación se torna más seria cuando Teresa le pregunta si ya hay una fecha establecida para la boda. Simona reflexiona sobre ello y concluye que no se puede demorar más; los planes deben avanzar para no perder la oportunidad de felicidad que tanto espera. Mientras ella se mantiene absorta en sus fantasías de boda, la realidad del palacio continúa moviéndose con sigilo y con conflictos que podrían alterar todos los planes preconcebidos. Uno de esos conflictos surge con el vínculo que se ha formado entre Lorenzo y Ángela. Para Leocadia, cualquier esperanza de reconciliación o acercamiento entre ellos se ha cancelado de antemano. Sin embargo, Lorenzo no está al tanto de los planes que se han orquestado para casar a Ángela con Beltrán. Su regreso de viaje le permite observar detalles que despiertan sus sospechas: gracias a Alonso, descubre que Ángela ha estado unos días fuera del palacio, alegando motivos académicos, pero pronto se da cuenta de que Curro también estuvo ausente durante algunos días, lo que alimenta aún más sus dudas. La intuición de Lorenzo comienza a afinarse y cada pieza de información lo acerca a la verdad, una verdad que cambiará el curso de los acontecimientos. Finalmente, el capitán logra descubrir toda la realidad sobre el viaje de Ángela y Curro. La confirmación de lo que había sospechado lo llena de indignación y no duda ni un instante en enfrentar a Leocadia directamente. Su determinación es firme: no permitirá que las manipulaciones y engaños continúen afectando a quienes aprecia y a la armonía del palacio. Este enfrentamiento promete ser uno de los momentos más tensos y decisivos de los próximos capítulos, ya que Lorenzo se convierte en un catalizador de cambios, dispuesto a poner al descubierto cada secreto y cada intención oculta. En paralelo, Manuel sigue encontrando razones para mantenerse optimista. El éxito empresarial de su nuevo motor le da motivos para celebrar, y la alegría se contagia a su familia. Además, recibe una excelente noticia: don Luis ha logrado avanzar de manera significativa en la producción, lo que refuerza la sensación de progreso y esperanza dentro del ámbito laboral de la familia Luján. Sin embargo, incluso este entusiasmo se ve ligeramente opacado por las tensiones humanas que persisten en el palacio; las victorias profesionales, aunque gratificantes, no siempre compensan los conflictos emocionales y las traiciones que surgen día tras día. El lunes, por lo tanto, promete un episodio cargado de emociones, intrigas y confrontaciones inevitables. Cada personaje enfrentará situaciones que pondrán a prueba su lealtad, sus val

sus sospechas respecto a las cartas que llegan misteriosamente de Catalina. Su intuición le dice que algo no está bien, y no está dispuesto a que ningún riesgo pase desapercibido. Por eso, decide pedir a Curro que supervise de cerca todas las misivas que entran al palacio, con la instrucción de informarle de inmediato si alguna parece sospechosa. A Curro le resulta extraño este repentino celo, pero Jacobo lo tranquiliza asegurándole que solo busca proteger a la familia y evitar que se preocupen en exceso. Cada detalle importa, y el mayordomo sabe que en La Promesa, incluso los gestos más pequeños pueden esconder secretos de gran trascendencia.

Mientras tanto, la zona de servicio sigue conmocionada por la noticia que sacudió a todos: Petra ha sido degradada a doncella. Una decisión que rompe con décadas de dedicación y lealtad al palacio, dejando a Petra humillada y desconsolada. La caída de la antigua ama de llaves es dolorosa no solo por la pérdida de su posición, sino por el desprecio implícito que este cambio conlleva. Samuel y Pía intentan consolarla y ofrecerle su apoyo, pero Petra, con un dejo de amargura, observa que sus compañeros no parecen lo suficientemente decididos como para luchar por devolverle su puesto. Para ella, la indiferencia pesa más que la degradación misma, y el sentimiento de injusticia se cierne como una sombra constante sobre su ánimo.

Simón y Candela, por su parte, han avanzado en la investigación sobre las recetas robadas de Lópe. Tras días de esfuerzo y observación, logran descubrir cómo se han estado publicando sin autorización, conectando finalmente los hilos del misterio. Manuel, por su parte, indaga más a fondo y averigua que el director del periódico había contactado con Madame Cocot a través de la estafeta de Villalquino. Sin embargo, López, conocedor de toda la situación, decide no actuar. Prefiere mantenerse al margen, evitando preocupaciones adicionales que solo podrían complicar más las cosas. Su decisión demuestra que, a veces, conocer la verdad no implica necesariamente tomar acción; hay circunstancias en las que el silencio se convierte en la medida más prudente.

En otro rincón del palacio, Simona continúa sumida en su ilusión po

r la próxima boda de Toño. Conversa con Vera y Teresa sobre el vestido que ha adquirido, emocionada y soñadora. La conversación se torna más seria cuando Teresa le pregunta si ya hay una fecha establecida para la boda. Simona reflexiona sobre ello y concluye que no se puede demorar más; los planes deben avanzar para no perder la oportunidad de felicidad que tanto espera. Mientras ella se mantiene absorta en sus fantasías de boda, la realidad del palacio continúa moviéndose con sigilo y con conflictos que podrían alterar todos los planes preconcebidos.

Uno de esos conflictos surge con el vínculo que se ha formado entre Lorenzo y Ángela. Para Leocadia, cualquier esperanza de reconciliación o acercamiento entre ellos se ha cancelado de antemano. Sin embargo, Lorenzo no está al tanto de los planes que se han orquestado para casar a Ángela con Beltrán. Su regreso de viaje le permite observar detalles que despiertan sus sospechas: gracias a Alonso, descubre que Ángela ha estado unos días fuera del palacio, alegando motivos académicos, pero pronto se da cuenta de que Curro también estuvo ausente durante algunos días, lo que alimenta aún más sus dudas. La intuición de Lorenzo comienza a afinarse y cada pieza de información lo acerca a la verdad, una verdad que cambiará el curso de los acontecimientos.

Finalmente, el capitán logra descubrir toda la realidad sobre el viaje de Ángela y Curro. La confirmación de lo que había sospechado lo llena de indignación y no duda ni un instante en enfrentar a Leocadia directamente. Su determinación es firme: no permitirá que las manipulaciones y engaños continúen afectando a quienes aprecia y a la armonía del palacio. Este enfrentamiento promete ser uno de los momentos más tensos y decisivos de los próximos capítulos, ya que Lorenzo se convierte en un catalizador de cambios, dispuesto a poner al descubierto cada secreto y cada intención oculta.

En paralelo, Manuel sigue encontrando razones para mantenerse optimista. El éxito empresarial de su nuevo motor le da motivos para celebrar, y la alegría se contagia a su familia. Además, recibe una excelente noticia: don Luis ha logrado avanzar de manera significativa en la producción, lo que refuerza la sensación de progreso y esperanza dentro del ámbito laboral de la familia Luján. Sin embargo, incluso este entusiasmo se ve ligeramente opacado por las tensiones humanas que persisten en el palacio; las victorias profesionales, aunque gratificantes, no siempre compensan los conflictos emocionales y las traiciones que surgen día tras día.

El lunes, por lo tanto, promete un episodio cargado de emociones, intrigas y confrontaciones inevitables. Cada personaje enfrentará situaciones que pondrán a prueba su lealtad, sus val