PREVIEW OF DREAMS OF FREEDOM, MONDAY, SEPTEMBER 8, ANTENA 3, CHAPTER 391, DOES DON PEDRO BUY TASIO?
Hola amigos, hoy les traigo el avance del capítulo 391 de Sueños de Libertad
El capítulo 391 de Sueños de Libertad arranca con un ambiente cargado de tensión en la casa de los Carpena. Digna, frente al espejo, observa el golpe en su rostro y trata de disimularlo con maquillaje, mientras rememora la acalorada discusión que tuvo con don Pedro, que terminó con ella golpeándose contra la pared. Cada mirada al espejo le recuerda la violencia del momento y lo frágil que puede volverse su situación, atrapada entre la necesidad de protegerse y las amenazas de quien aún mantiene el control sobre ella.
La atmósfera se vuelve aún más tensa cuando don Pedro aparece inesperadamente y pregunta a Digna hacia dónde se dirige. Ella le responde que planea ir a ver a Teo, pero él la detiene de inmediato con voz seria, recordándole que ya habían acordado ciertas limitaciones. Digna, consciente de la autoridad que él aún ejerce sobre su vida, le replica con firmeza que tenía un compromiso previo con sus hijos para ir a comer, demostrando que no está dispuesta a dejar que la intimidación detenga su vida social ni su rol como madre. Don Pedro, con tono preocupado y serio, señala que el golpe sigue siendo evidente a pesar del maquillaje, y Digna reconoce que no es fácil de ocultar, preguntándole de manera desafiante si debería dar alguna explicación sobre lo sucedido. La ironía de Pedro no tarda en aparecer: le pide que no juegue con él ni le haga sentir peor, a lo que Digna responde con sarcasmo, dándole un giro a la conversación y dejando claro que ella también ha sufrido y tiene derecho a rebelarse.

La discusión se intensifica cuando don Pedro insiste en saber si alguno de sus hijos estará presente en la comida. Digna, mostrando un poco de frustración, le responde que no lo sabe, aunque asume que probablemente haya alguien dado que es la hora del almuerzo. Pedro advierte que si alguien ve el golpe, Digna tendrá que dar explicaciones, y ella le confronta sobre la insistencia en llamar “accidente” a lo que realmente ocurrió, dejando en evidencia la falta de arrepentimiento y el patrón de control que él ejerce. Ante la insistencia y amenazas de don Pedro, que incluso llega a mencionar la posibilidad de involucrar a las autoridades, Digna finalmente cede, optando por llamar a Gema para dar alguna excusa y mantenerse bajo control, consciente de que su vida sigue estando marcada por la presión y la vigilancia constante de don Pedro.
Tras esta tensión inicial, Digna se comunica con Gema, explicándole que no podrá asistir a la comida familiar porque debe cuidar a don Pedro, quien se encuentra delicado. Aunque Gema escucha las palabras de Digna, no puede evitar sentir que algo grave está sucediendo, percibiendo que hay mucho más detrás de la versión oficial. La historia entonces se traslada a la empresa, donde don Pedro, aún convaleciente, llama a Tasio para darle instrucciones sobre la junta que se está llevando a cabo. Pedro explica que no se siente bien y prefiere quedarse en casa, pero deja en manos de su hijo la responsabilidad de presentar una propuesta clave que él mismo ha elaborado y que cuenta con el respaldo de Damián. Tasio acepta la responsabilidad, consciente del peso que implica representar a su padre ante los demás socios y de la delicada situación que atraviesa la empresa.
Durante la junta, Andrés interviene para explicar la ausencia de su padre y cómo ha delegado su voto en él, mientras Marta se mantiene al tanto de todo lo que ocurre. La aparición de María junto a Gabriel introduce un matiz de tensión adicional. María expresa su preocupación por la ausencia de varios socios, recordando que se juegan el futuro de la empresa, mientras Marta intenta restarle importancia, asegurando que están todos informados y que la situación está bajo control. La discusión inicial refleja no solo las preocupaciones financieras, sino también las tensiones personales y la rivalidad que persiste entre los distintos miembros de la familia y socios.
Tasio, como moderador de la reunión, explica que el banco ha cursado el pago de indemnizaciones a los empleados afectados por la saponificación, dejando a la empresa en una situación financiera crítica. La falta de liquidez y la imposibilidad de cubrir las obras de remodelación generan alarma entre los presentes. Andrés aclara que las negociaciones con los bancos han sido infructuosas, y la amenaza de un cierre empresarial comienza a ser una realidad que preocupa a todos los involucrados. María sugiere la entrada de un nuevo inversor, pero Gabriel y Andrés coinciden en que esto podría comprometer la naturaleza familiar del negocio, mostrando la tensión entre proteger la empresa y garantizar su continuidad.
Finalmente, Tasio revela que don Pedro y Damián han aprobado una solución: una ampliación de capital entre los socios actuales, proporcional a sus acciones. Esto genera un intenso debate sobre las cantidades necesarias y la capacidad de cada socio para aportar. Joaquín y Tasio expresan sus dudas sobre cómo reunir el dinero, pero se percibe que no hay alternativa. La decisión requiere sacrificios y compromisos que pondrán a prueba la lealtad y la capacidad financiera de cada uno de los involucrados.
En paralelo, Gabriel visita a María para discutir la situación posterior a la junta. Ambos coinciden en la necesidad de mantener la discreción y proteger la estrategia frente a la llegada del nuevo inversor, Brosard. La conversación entre ellos refleja la tensión por controlar la información y garantizar que ningún socio tome decisiones precipitadas que puedan poner en riesgo la alianza y la estabilidad de la empresa. María, aunque firme en sus decisiones como albacea de las acciones de Julia, debe adaptarse a las estrategias de Gabriel para proteger los intereses de todos, demostrando que incluso las alianzas cercanas requieren planificación, confianza y comunicación clara.

Minutos después, Tasio visita a don Pedro y se sorprende al encontrarlo presente en el despacho, gestionando personalmente la aprobación de la ampliación de capital. La conversación entre padre e hijo revela un profundo entendimiento y lealtad: don Pedro reconoce la dificultad de la inversión para los socios sin capital y asegura a Tasio que está dispuesto a asumir riesgos para proteger a quienes han demostrado fidelidad y compromiso con la empresa. La interacción entre ambos subraya la importancia de la confianza, la gratitud y la responsabilidad en la gestión empresarial y familiar.
Finalmente, la entrada de Damián en la escena introduce un nuevo matiz: su disposición para ayudar financieramente a los socios, aunque Tasio decide rechazar su oferta, confiando en la integridad de la decisión de don Pedro y en la capacidad de manejar la situación sin comprometer su porcentaje de acciones. La mezcla de orgullo, responsabilidad y estrategia empresarial deja en evidencia que cada decisión está cargada de implicaciones personales y profesionales, y que los lazos familiares y la lealtad juegan un papel tan importante como el dinero en la supervivencia de la empresa.
En este capítulo, los conflictos personales, familiares y empresariales se entrelazan, dejando a los espectadores en un suspenso constante sobre las próximas decisiones, las posibles traiciones y las estrategias que cada personaje adoptará para proteger sus intereses y los de sus seres queridos. La tensión emocional y la incertidumbre financiera se combinan para crear un episodio lleno de intriga, conflictos y decisiones que podrían cambiar el destino de todos los protagonistas de Sueños de Libertad.