“Miguel va a cambiar muchísimo” | Marco H. Medina habla de ‘Sueños de Libertad’

¡Muy buenas, promisers y fieles de Los Lunes, Serío! Menudo lunes nos hemos marcado Iván y un servidor. Si ayer estuvimos analizando la marcha de la doctora que dejó un vacío enorme en el dispensario de la colonia, hoy hemos tenido el lujo de sentar en nuestro diván particular a una de las nuevas y más potentes incorporaciones de Sueños de Libertad: el actor barcelonés Marcos Medina, quien da vida al enigmático y cuadriculado Miguel.

Detrás de esa bata blanca y de esa mirada fija que a veces nos hiela la sangre, se esconde un tipo con diez años de carrera a sus espaldas, formado en la exigente escuela de Nueva York y curtido en las series diarias catalanas (Com si fos ahir). Hoy os desgranamos los titulares más jugosos de una charla donde ha habido risas, técnica actoral y algún que otro “tierra trágame” del pasado.


1. El Pasado Oculto: De la joya casera Loco Milk a la saga de los Salazar

Mario no ha podido evitar tirar de archivo y ha sacado a la luz Loco Milk, un cortometraje casero e improvisado que Marcos grabó en su adolescencia junto a su gran amigo Ignacio (hoy sonidista de la industria). Aunque el actor ha bromeado con que aquel “ser extraño” que interpretaba de joven se parece poco al doctor, sí que demuestra que la vocación le viene de cuna: con una madre guionista de televisión (y su crítica más feroz) y un padre director de documentales, Marcos confiesa que nunca ha querido hacer otra cosa en la vida.


2. El Proceso de Casting: “Nos gusta, pero es demasiado serio”

Uno de los puntos más interesantes de la entrevista ha sido descubrir cómo se moldeó a Miguel. Marcos nos ha contado que en los primeros castings interpretó al doctor de una manera completamente neutra, fría y sin emoción en el rostro, siguiendo a rajatabla las acotaciones del guion.

¿El resultado? La dirección le dio un toque de atención: «El personaje tiene que caer bien, así no va a funcionar». Para solucionarlo y humanizar al médico sin perder su esencia rígida, Marcos aplicó dos trucos maestros:

  • El tono de voz: Agudizó un pelín su timbre natural (que es bastante grave) para sonar más empático.

  • El espejo de The Good Doctor: Estudió referentes internacionales para aprender a dotar de un corazón enorme a un personaje que, por fuera, parece una armadura de tecnicismos.


3. La Maquinaria de una Diaria Nacional: “Menos mal que venía entrenado”

Marcos no ha ocultado que subirse al tren de Sueños de Libertad es un reto físico y mental extenuante. El ritmo de memorización de una serie diaria nacional es brutal, pero en su caso se le suma una exigencia corporal única: mantener una postura hiper-erguida, los ojos sumamente abiertos, un ritmo de habla rapidísimo y, sobre todo, escupir nombres de enfermedades en latín a la velocidad del rayo.

El actor asegura que su experiencia previa en Cataluña ha sido la herramienta que le ha salvado la vida: «Si me meto aquí sin tablas, a lo mejor estaría muerto», ha confesado entre risas.


La Guinda del Pastel: Marcos, que acaba de dirigir su primer corto tras un máster en la ESCAC, deja claro que para él fuera de la interpretación o la dirección solo hay “un abismo”. Viendo el carisma y el respeto que le tiene a la profesión, nos queda clarísimo que al Dr. Miguel le queda mucha tela que cortar en la colonia.


¡Mil gracias a Marcos Medina por pasarse por el canal y a vosotros por estar al otro lado! Dejadnos en los comentarios qué os está pareciendo la evolución del doctor en la serie. ¿Logrará Miguel ganarse el favor definitivo de los trabajadores de la fábrica? ¡Os leemos! No olvidéis suscribiros y darle a la campanita. ¡Hasta el próximo lunes!