Avance ‘La Promesa’: Curro y Ángela se reconcilian y Salvatierra se marcha con una decisión tomada, capítulo 828 (6 de mayo)
Salvatierra se marcha, Curro y Ángela se reconcilian tomando una importante decisión y Santos y Ricardo tratan de fingir ante Pía, mañana en el nuevo capítulo de ‘La Promesa’.

El capítulo 828 de ‘La Promesa’ supone un punto de inflexión para Curro. Tras días marcados por la presión, las dudas y el juicio constante sobre su pasado, el duque de Salvatierra abandona el palacio con una imagen muy distinta a la que algunos querían proyectar.
Lejos de mostrarse ambicioso o alterado, Curro sorprende al emisario con una actitud serena. Asegura que está en paz con cualquier decisión sobre su título, un gesto de humildad que parece dejar una huella importante antes de la resolución final. Conoce más en nuestro avance semanal de ‘La Promesa’ del 4 al 8 de mayo.
Después de semanas de distancia, interferencias de Leocadia y heridas abiertas, Curro decide dar un paso definitivo: le declara su amor, le pide retomar sus planes de boda… y Ángela no duda.
La respuesta es inmediata. Se besan y sellan su reconciliación, recuperando así una relación que parecía cada vez más difícil de recomponer.
En paralelo, Martina vive otra gran victoria. El Patronato da luz verde al refugio, lo que supone el reconocimiento más importante hasta ahora a todo su esfuerzo.
Sin embargo, la alegría no es completa. Adriano sigue en estado delicado, y Martina permanece a su lado cuidándolo durante sus momentos más críticos, reforzando así un vínculo que no deja de evolucionar.
Mientras tanto, Manuel continúa atrapado en el chantaje del duque de Carril. Hace un primer pago para intentar frenar el escándalo sobre Vera, pero el padre de la joven no cede: quiere el dinero completo.
El problema para Manuel no es solo económico. Ciro y Julieta empiezan a sospechar con más claridad que los movimientos del heredero con el duque esconden algo grave.
En el servicio, Estefanía mueve ficha con más inteligencia que nunca. Regala un gorrito al futuro bebé de María, un gesto aparentemente inocente que parece buscar algo más práctico: suavizar tensiones y facilitar su acceso a espacios más estratégicos dentro del palacio.
Por otro lado, Ricardo y Santos intentan aparentar normalidad tras la dura confesión sobre Ana, aunque el distanciamiento entre ambos empieza a resultar difícil de ocultar.
Y en otra de las tramas que sigue creciendo poco a poco, Teresa confiesa a Pía que robó la carta firmada por “Mercedes del Amor” del despacho de Cristóbal.
La reacción de Pía resulta especialmente llamativa: parece reconocer ese nombre, lo que podría conectar esta historia con secretos mucho más antiguos de lo que parecía.